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terça-feira, 31 de julho de 2012

El lento triunfo de la Teología de la Liberación


La Teología de la Liberación, en cuanto teología católica, urge a la Iglesia a convertirse en la Iglesia de los pobres... (Jorge Costadoat, SJ)




La Teología de la liberación, como asegura G. L. Müller, es teología católica. El nuevo Prefecto de la Congregación para la Fe habla en términos generales, lo cual equivale a decir que es "católico” que una teología intente formular la fe y que, en el intento, unos ensayos resulten mejores que otros. Así se entiende que el Card. Ratzinger en 1984 haya publicado un documento muy crítico hacia ella (al menos a lo que él entendió por ella) y, acto seguido, haya publicado otro documento en el que acoge sustancialmente su aporte (1986). Este ir y venir en el pensamiento de la fe constituye a la teología cristiana en cuanto tal, y no debiera nunca dejar de ser característica suya. Por lo cual no se entiende el maltrato que han recibido los teólogos latinoamericanos del post-concilio. Pero este es ya otro tema.


Por ahora cabe destacar que es teología católica y, en consecuencia, un aporte a la teología de la Iglesia católica:

1) Debe celebrarse, por tanto, que Dios opta por los pobres, y que esta opción debe traducirse en una opción preferencial de la Iglesia por los pobres. En Aparecida Benedicto XVI aseguró que la opción por los pobres es inherente a la fe en Cristo. En breve, no se puede ser "cristiano” si no se toma partido por los pobres en contra de la injusta pobreza. ¿Están nuestras sociedades dispuestas a renunciar a llamarse "cristianas” ya que su opción real es el consumo, la competencia, la concentración de la riqueza, todo lo cual al menor costo posible: bajos salarios y desocupación?

2) La Teología de la liberación, en cuanto teología católica, urge a la Iglesia a convertirse en la Iglesia de los pobres. Esto no solo es legítimo afirmarlo. Ha de ser realizado. La Teología de la liberación, con pleno derecho, pide a los católicos no solo una conversión a un estilo austero a favor de los que no tienen. Los católicos deben compartir todo lo necesario para sacar de la miseria a los que viven en ella. ¡Cómo es posible que en Santiago de Chile haya gente que muera de frío en las calles, hoy que los medios sobran para evitarlo! Caridad, lucha contra la injusticia, olfato solidario… Todo esto está faltando. Pero falta lo más importante: una Iglesia que reciba de los pobres su mirada sobre el mundo, su modo de sufrir, su capacidad de lucha y de espera. Estamos, en realidad, a la espera de la Iglesia que la Teología de la liberación ha generado en los barrios populares: una iglesia alegre, participativa, compasiva, con apertura a la totalidad de la vida humana y exigente sociopolíticamente hablando. Una Iglesia con sentido común para interpretar la doctrina de la Iglesia universal y, por esto, una Iglesia que va abriendo un camino a un catolicismo entumido.

En suma, la revalorización de la Teología de la Liberación representada en la asunción al cargo de Prefecto de la Congregación de la Fe de Müller da fuego y autoridad a la Iglesia cuando esta más lo necesita.

Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=69087

quinta-feira, 24 de maio de 2012

El Espíritu Santo tiene dos alas (Pedro Casaldáliga)


Es bueno recordar, primero, que el Espíritu santo no es una paloma. No tiene cuerpo. La Santísima Trinidad (El Dios en el que nosotros creemos), es Padre, Hijo y Espíritu. Las tres personas distintas en un solo Dios.
Ocurre que en la Bíblia, en el catecismo, en las iglesias y cuadros, el Espíritu Santo es presentado en forma de paloma. El Evangelio nos narra (Mateo 3) que, después de ser bautizado en el Río Jordán, Jesús salió del agua “y después se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma que se posaba sobre él…” De allí la figura de paloma que empezó a usarse en la Iglesia para representar al Espíritu Santo.
Podemos entonces, usar esta figura para hablar del Espíritu Santo. ¿Por qué suele decirse que el Espíritu Santo tiene dos alas? Porque por una parte el Espíritu nos lleva a la oración, a la interioridad, a la paz. Pero por otra nos lleva a la acción, al compromiso, a la lucha. Es el mismo Espíritu que se manifiesta en ambas dimensiones.
Nunca nos conduce a las nubes, a la indiferencia, a cruzarnos de brazos. Siempre es “el Espíritu de Verdad”, “El Padre de los pobres”, “El Espíritu de la Vida”, viento y fuego. Aquel pasaje que marca en el evangelio el inicio de la vida misionera de Jesús, debería ser suficiente para que entendiéramos cómo el Espíritu Santo es “agitador y subversivo”, porque da vuelta la casa, el mundo (eso significa subversivo, es revolucionario, denuncia la injusticia y la opresión.
También leemos en San Lucas (cap. 4, 4-19) estas palabras: “El Espíritu del Señor está sobre mí. Porque él me ha enviado a traer la Buena Nueva a los pobres, a anunciar a los cautivos la liberación y a los ciegos que pronto comenzarán a ver, a despedir libre a los oprimidos y a proclamar el año de Gracia del Señor”.
Jesús, tomado por el Espíritu, parte para su misión de evangelizador de los pobres y de liberador del mundo. María, llena del Espíritu Santo, proclama (en su canto, Lucas 1) la caída de los poderosos y la exaltación de los humildes.
En el Día de Pentecostés los primeros discípulos, sacudidos por el viento y por las llamas del Espíritu, se lanzan a dar testimonio del Resucitado, venciendo el miedo, enfrentando a los grandes, a los peligros y a la misma muerte (Hechos 5, 17 y siguientes)
Hay muchos cristianos que quisieran encerrar al Espíritu Santo como una paloma en una jaula, sin reivindicaciones, blanquita y sosegada. Buena para cantar aleluya, para llorar de emoción, para levantar los brazos al cielo, separando los pies de la tierra (así se habla en las sectas, del Espíritu Santo).
Esos cristianos le están cortando un ala al Espíritu Santo: el ala izquierda, la del compromiso y de la acción, la de la liberación y de la lucha. Tampoco tenemos que cortarle la otra ala! La de la oración, del silencio y de la paz.
Un Espíritu manco no es más el Espíritu de Jesús. Queremos un Espíritu completo. Queremos seguir al Espíritu con toda la fidelidad. Orando y actuando, en la tranquilidad y en la lucha. Bajo el impulso de sus dos alas, abrazando el cielo con la tierra, al Padre y a los hermanos.
Pentecostés es la Fiesta del Espíritu Santo. Es para examinarnos si creemos en el verdadero Espíritu de Dios. Si no lo mutilamos. Si lo seguimos fielmente como lo siguió Jesús. Porque el Espíritu que descendió sobre Jesús, es el mismo que quiere descender ahora sobre nosotros. Por el Espíritu somos cristianos. Con su fuerza y con su luz vamos haciendo camino.
En la alegría del Espíritu Santo, con las dos alas bien abiertas, los abraza este hermano y compañero…
Pedro Casaldáliga
Obispo (emérito) de São Felix (Brasil)

Fuente: Instituto Nacional de Formación de Pastoral de Juventud Cardenal Eduardo Francisco Pironio
Pastoral de Juventud – Conferencia Episcopal Argentina


domingo, 13 de maio de 2012

Felicitaciones a todas las mamas por su día


El valor de una madre - Feliz día mamá

Una madre es capaz de tener las fuerzas suficientes para llevarte nueve meses en su vientre.

Es capaz de soportar las desavenencias y dolores al momento de traerte al mundo.

Es capaz de no dormir cómodamente ni lo suficiente, para velar tus sueños alegremente.

Una madre es capaz de salir bajo las más grandes tormentas, para aliviar tu dolor cuando te enfermas.

Es capaz de tener la paciencia nunca antes soñada, para llevarla contigo hasta dar tus primeros pasos, tu primera palabra.

Es capaz de aprender nuevamente lo que una vez vivió, sólo para ayudarte en tus tareas.

Es capaz de sacrificar muchas cosas con tal de ver realizar tu más grande deseo.

Es capaz de disfrazar una lágrima con una alegre sonrisa, tan sólo por no preocuparte.


Una madre es capaz de dar el más sabio consejo, si tan sólo tú se lo pides.

Es capaz de ser amiga y madre al mismo tiempo.


Es capaz de sentir si estás en peligro y algo no te conviene, aunque tú a ella no se lo digas; ella lo siente.

Es capaz de enfrentarse hasta al más grande monstruo, el más horrible de los peligros por tan sólo defenderte y protegerte.

Es capaz hasta si es preciso, dar por tí la vida con tal de que seas feliz y darte oportunidad para que vivas.

Como lo hizo desde el comienzo, cuando supo que tú en ella estabas dentro.

¿Sabes de lo que es capaz una madre?

Es capaz de hacerle pronunciar a un pequeño bebito la más dulce palabra y luego enseñarle hasta que esté adulto el significado de esa palabra.

"M A M A"

Si tienes una madre, haya sido como haya sido, recuerda que fue la mejor madre que hayas tenido, porque fue capaz de hacer muchas cosas por tí.
Si eres una madre, te felicito porque haz sido capaz y lo serás por el resto de tu vida.




quinta-feira, 12 de abril de 2012

La muerte de Jesús - Por José María Castillo


La historia de la muerte de Jesús está, detalladamente relatada, en los evangelios. Una historia que, en sustancia, nos viene a decir que Jesús fue un galileo del siglo primero, que, como tantos otros galileos de aquel tiempo, fue visto como un agitador popular, como un hombre peligroso para la religión establecida, para el templo y sus sacerdotes, como un desobediente y un escandaloso, un infiel y un blasfemo, en definitiva, una amenaza grave para la estabilidad y la paz del sistema de convivencia que habían aceptado y acordado los dirigentes del sanedrín con los romanos, el poder de ocupación en la Palestina de aquel tiempo (cf. Jn 11, 47-53). La historia de la muerte de Jesús es la historia de un hombre libre ante los poderes de este mundo. Jesús fue un místico, un profeta, un hombre sensible al sufrimiento de los que están abajo en la historia, la eterna historia de los vencidos, los oprimidos, los "nadies" de este mundo. Y eso, sencillamente eso, fue lo que le llevó a la muerte.
Pero ocurrió que esta historia, en aquel tiempo y en la cultura del Imperio romano, tropezó enseguida con una dificultad casi insuperable. Después de la muerte de Jesús, sus seguidores empezaron pronto a predicar que aquel galileo, que había sido ejecutado en una cruz por el poder romano, era el Dios en el que ellos creían. Ahora bien, en el Imperio romano era imposible afirmar y defender que se tenía como Dios a un crucificado. Creer en un "dios crucificado" era peor que una locura. Representaba la descalificación total, la exclusión de la sociedad y la maldición del cielo. En todo caso, un "crucificado" no podía ser, para las gentes de entonces, una representación religiosa en modo alguno. Basta leer a Tácito o a Cicerón para darse cuenta de esto.
Así las cosas, la teología del Nuevo Testamento, especialmente la de san Pablo, encontró una explicación plausible de aquella historia inaceptable. Se trata de la explicación que presenta la muerte de Cristo como el "sacrificio expiatorio" que Dios necesitó para perdonar nuestros pecados (Rm 3, 25-26; 4, 25; 1 Cor 15, 3-5). De ahí toda la teología según la cual Jesús fue entregado a la muerte por nosotros y por nuestros pecados (Rm 5, 6-8; 8, 32; 14, 15; 1 Cor 1, 13; 8, 11; 2 Cor 5, 14; Gal 1, 4; 2, 21; Ef 5, 2). Una teología que se terminó de complicar cuando, a partir del s. III, se introdujo la explicación - tomada del derecho romano - según la cual la muerte de Cristo fue la "satisfacción" que Dios exigió al hombre para concederle el perdón del pecado, la ofensa "infinita" que se le hace a Dios. Una teoría que, en el s. XI, fue desarrollada, de forma tan brillante como desafortunada por Anselmo de Canterbury.
Lo que pasa es que, al explicar la muerte de Jesús de esta manera, la teología no tuvo más remedio que presentar a Dios de tal forma que, en el fondo, lo que se vino a decir es que Dios, que, por una parte, se define como "amor" (1 Jn 4, 8. 16), es un ser tan incomprensible que, para perdonar a quienes le ofendemos, necesita el sufrimiento, la sangre y la muerte de su Hijo. Es el "dios vampiro", del que habla F. Nietzsche. Lo cual, en definitiva, termina diciendo que la teología de la muerte de Cristo salva al hombre a costa de destruir la posibilidad de que mucha gente crea en semejante Dios. Un Dios, que necesita sangre para perdonar, es un monstruo increíble.
Yo me identifico con la "historia" de la muerte de Jesús. La "teología", el dogma, que explica esa muerte de Jesús, me parece aceptable solamente en el sentido inteligente y profundo que, según Johann Baptist Metz, tiene el dogma. La explicación de Metz es lúcida y exigente: "La fe dogmática o fe confesional es el compromiso con determinadas doctrinas que pueden y deben entenderse como fórmulas rememorativas de una reprimida, subversiva y peligrosa memoria de la humanidad... Las profesiones de fe y los dogmas son fórmulas "muertas" , "vacías", es decir, inadecuadas... cuando los contenidos que traen a la memoria no ponen de manifiesto su peligrosidad... cuando esta peligrosidad se difumina bajo el mecanismo de la mediación institucional, y cuando, en consecuencia, las fórmulas sólo sirven para el auto-mantenimiento de la religión que las transmite y para la auto-reproducción de una institución eclesial autoritaria que como transmisora pública de la "memoria" cristiana ya no afronta la peligrosa exigencia de dicha memoria".
Resumiendo: la memoria de la muerte de Jesús es, por supuesto, devoción, piedad, paciencia, fortaleza, generosidad, amor... Pero, sobre todo, la muerte de Jesús es el recuerdo peligroso de una libertad que empuja a luchar contra el sufrimiento incluso a costa de pagar esa lucha con el propio sufrimiento que lleva derechamente a quedar en ridículo, a ser excluido, a terminar en la calle, en la nada, en la soledad del que parece un tipo raro o incluso un inútil. La cruz no es una condecoración y menos un adorno. Es siempre una "memoria que nos enfrenta a un peligro", el peligro que corrió Jesús y en el que acabó sus días.

segunda-feira, 30 de janeiro de 2012

Dios tiene mucho que ver con los jóvenes y con su ...




El general de los jesuitas envía reflexiones sobre el acompañamiento a los jóvenes

Los jóvenes saben que no siempre serán jóvenes. Por eso parece que tengan prisa por sacar el máximo partido a su juventud. Es nuestro deber comprender este hecho y colaborar con ellos en esta aventura. Es muy importante que seamos capaces de aportar algo a esta importante etapa, llena de posibilidades y de creatividad. Los seres humanos han recibido de Dios en la creación la capacidad de madurar, de edificar y construir sociedades y comunidades. La juventud es el momento en que estas posibilidades se ponen a prueba.

domingo, 13 de novembro de 2011

El desafío de la evangelización de la juventud en Amazonia

Barcos_amazonia


Amazonia, un "continente" verde, rodeado de tantas bellezas naturales, de un escenario encantador y atractivo, también posee otras riquezas que no se resaltan en las tarjetas postales: ¡nuestro pueblo!
No es de extrañar la realidad de la gente, gente que sufre, tiene vida difícil. Incluso tomado como habitantes de un lugar "desconocido", los que viven aquí están, sí, ubicados en un lugar: en el corazón del Dios vivo.
El mayor desafío de la evangelización en Amazonia, especialmente de los jóvenes, es la "realidad" que debe ser entendida y visto como los nuevos "areópagos" de la evangelización. Alguien alguna vez se quejó de las distancias, de los lugares lejanos, el "camino del río", por donde se traslada, del problema de traslación para llegar a un lugar particular, pero al conocer la "realidad" aquella persona percibió que Dios vive aquí, que Dios quería esta realidad. Aquella persona se dio cuenta de que esta es la realidad que uno tiene para evangelizar y así deberá suceder.
Somos un pueblo de muchas etnias, heredero de diversas culturas, especialmente las indígenas, y tenemos por lo menos tres situaciones: el joven indígena, el joven ribereño y el joven de la ciudad.
La proximidad con la cultura indígena aún no es algo constante, aunque las organizaciones de la Iglesia, o de otras instituciones como las organizaciones no gubernamentales, fundaciones, pastorales, contribuyan en este contexto. Es posible establecer un diálogo efectivo y de aproximación con muchas comunidades indígenas: la llegada de los misioneros jesuitas en la región amazónica es un hecho que lo demuestra. A pesar de la catequesis, hubo una ruptura repentina con las costumbres y la herencia de estas personas, lo que posiblemente estableció una interrupción cultural y moral de los pueblos.
Evangelizacao_Amazonia
Una situación lamentable es el aislamiento de los jóvenes indígenas. A menudo, la vida les presenta una manera arriesgada de vivir. Hay una región en Alto Río Negro, en la que es alarmante el número de suicidios - casi todos por el influjo del consumo excesivo de bebidas alcohólicas.
"Drama" es la realidad del joven ribereño, que nace y vive en moradas en las riberas del río. Generalmente en paro, sin alternativas, está adaptado al ambiente en que vive: el contacto con la naturaleza, la pesca, la agricultura, no tiene las mismas oportunidades de un joven de la ciudad. En general, la familia es extensa y los jóvenes, en busca de opciones, trasladan a la ciudad. En la gran mayoría de las comunidades ribereñas, el trabajo pastoral es prácticamente nulo o poco eficaz, lo que suele ocurrir es un valiente intento de llegar a estos lugares para el evangelio.
Muchos de nuestros hermanos viven sólo de la religiosidad popular, porque Jesús Eucarístico no les es presentado, es casi desconocido para ellos. En algunos lugares, que están muy lejos, reciben la visita de un cura para celebrar los sacramentos sólo una vez al año.
La evangelización de la juventud en las grandes ciudades, o como aquí son llamados algunos municipios, “ciudades polos”, tienen gran variedad de expresiones, como pastorales o movimientos. Lo interesante es el despertar de la juventud por la novedad evangélica y la acción protagonista en el medio social, pero también en la Iglesia. Modestamente, surgen las diversas vocaciones. Hay mucha curiosidad, el joven de la ciudad es alguien que quiere lo nuevo.
Por lo tanto, estamos conscientes de lo que hicimos, pero si miramos "más allá" nos damos cuenta de todo que todavía debemos hacer.
Existe un refrán sobre la vida misionera: "Evangelizar es hacer con los pies de los que se van, con las rodillas de los que rezan y con las manos de aquellos que contribuyen."
¡Dios salve a la Amazonia!
Por Ruy Lima, traducido por Anamari Ferreir

quinta-feira, 1 de setembro de 2011

Jesús, ejemplo de liderazgo para los y las jóvenes

En la Iglesia el liderazgo de los cristianos es fundamental, pues es a partir de él que se desarrolla todo el proceso del anuncio de la Buena Noticia. Los primeros discípulos y los demás cristianos que han venido posteriormente son los protagonistas de la evangelización en el inicio del cristianismo. Además, su protagonismo y liderazgo son fruto de todo un proceso de aprendizaje que tuvieron al lado de Jesús de Nazaret. Entonces, ¿Cuáles serían los rasgos de un liderazgo a partir de los enseñamientos de Jesucristo?

Para comprender mejor las características de un líder a partir de las enseñanzas de Jesús vamos a utilizar el texto de los Discípulos del Emaús (Lc 24, 13-24). Vamos desarrollar las características presentes en este pasaje de Evangelio lucano:
1.    El líder acompaña el desarrollo del grupo, este puede ser tanto cuanto llega al grupo o lo mismo empezando con los demás jóvenes (v. 13-14).
2.    El líder camina junto con los demás jóvenes, o sea, está al lado de los jóvenes, no es alguien superior a ellos, solo posee más experiencia (v. 15).
3.    El líder no es aquel que sabe de todo, pero es aquel que pregunta, que quiere conocer a los que caminan con él, o sea, es capaz de dialogar y de escuchar las alegrías, las victorias y mucho más los dolores, tristezas, angustias y dificultades de los jóvenes del grupo. No es alguien que lleva las respuestas listas, pero es aquel que pregunta, que se interesa por la historia y por la vida de los otros jóvenes (v. 17-24).
4.    El líder es aquel que, con la experiencia que posee, ayuda a los demás jóvenes a hacer el recorrido de los hechos acontecidos, de hacer memoria de la presencia de Dios. De iluminar las experiencias existencias a la luz de Sagrada Escritura, de modo especial con la vida de Jesús de Nazaret. De ayudar a los muchachos a que asumieran la historia personal y grupal. A que reconocieran la importancia y el valor de todos los que hicieron y hacen parte del proceso grupal (v. 25-27).
5.    El líder debe poseer la capacitad de cultivar las relaciones de amistad, de confianza, de respecto, creando así, un lugar de convivencia que nos hace gustar estar con las personas y de querer permanecer con ellas, de continuar conviviendo y escuchándolas (28-29).
6.    El líder es aquel que posee la capacidad de crear espacios de convivencia y de celebración, de compartir el alimento y a la amistad, el espacio de oración y de integración entre los muchachos. Criar, también momentos de la vivencia de los sacramentos como signo de la presencia amorosa de Cristo resucitado en la vida de las juventudes (v. 30).
7.    El líder es aquel que posee la capacitad de asumir su misión y sabe la hora de salir de la escena, del grupo o de la dirección y dejar que los muchachos caminen, asumen su misión, dejándoles que asuman su protagonismo juvenil y el surgimiento de nuevos líderes (v. 31).
8.    El líder es aquel que se preocupa por la vida de los jóvenes, sus palabras y acciones llegan al corazón y a la vida de los otros muchachos. Sus relaciones son marcadas por el afecto. Su modo de ser y actuar marcan toda la historia de convivencia y de compartir entre los jóvenes (v. 32).
9.    A partir de la experiencia vivida, los jóvenes se sienten animados y consolados por lo que vivieron y experimentaron, por lo aprendizaje adquirida, esto todo los impulsa a continuar en la misión y de anunciar a los demás jóvenes a alegría de vivir en grupo y de encontrar en Cristo Resucitado el sentido para su vida y para la vida en grupo y en sociedad (v. 33-35).

Como vimos el texto “Discípulos de Emaús” nos ofrece un itinerario formativo para el liderazgo, pues en el encontramos una comprensión de cómo un líder puede ejercer su ministerio y ayudar a los demás jóvenes a que hagan la experiencia grupal y se preparen para que no futuro ejerzan el ministerio del liderazgo. En Jesucristo que encontramos el ejemplo de líder que ilumina a los jóvenes a vivir su liderazgo.
Delante lo espuesto ¿Cómo el liderazgo de Jesucristo ilumina el liderazgo de los jóvenes, ayudándolos a vivir su ministerio y su compromiso pastoral, eclesial y social?

Silas Silva, sj

Conozca el logo de la Pastoral Juvenil Latinoamericana

La propuesta para el logo de la Pastoral Juvenil Latinoamericana, comtempla la unión, fraternidad y amor que los jóvenes reflejan en su vida, y sobre todo, en el camino hacia Jesús.
el imagotipo de la Pastoral Juvenil, es una representación del continente americano, especificamente, los países latinoamericanos.
A su vez, las regiones México y Centroamérica, Caribe, Andina y Cono Sur, están resaltadas con un color y tono determinado.
nuestras esperanzas, anhelos, sueños y metas se reflejan en nuestro simbolo, simbolo que representa la llama viva del corazón joven latinoamericano y del caribe.
Nuestro logo representa el mar, nuestros bosques, nuestra raza y nuestro calor.

Colores:
los colores refeljados en el logotipo de la Pastoral Juvenil Latinoamericana, indican la región y un sentimiento dentro de la Pastoral Juvenil:

Verde: indica la Región México y Centroamérica, a su vez, refleja la esperanza, crecimiento y estabilidad

Amarillo, Ocre: representa a la Región Caribe, y representa alegría, optimismo, seguridad y amistad.

Rojo: es aplicado a la Región Andina, y en el, se reflejan los aspectos como fuerza, energía, vitalidad y amor.

Azul: aplicado a la Región Cono Sur, y representa la inteligencia, verdad, reflexión y calma



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